Solo 2 de cada 10 adultos en México lleva un presupuesto. Una razón es práctica: cobramos cada 15 días, pero hacemos cuentas por mes, y a mitad de mes ya no sabemos cuánto queda.
1. Reparte en bolsas, no en columnas
Una bolsa es una parte del dinero con un nombre y un tope: «Súper $3,000», «Gasolina $1,500», «Luz, agua y gas $900». Pensar en bolsas es más fácil que pensar en una hoja de cálculo: cada gasto sale de una bolsa.
2. Cada bolsa tiene un dueño
El secreto de un presupuesto que sí se cumple es que alguien se haga cargo. Si mamá lleva el súper y papá la gasolina, cada uno sabe lo que le toca. Y si tienes hijos adolescentes, su primera bolsa (salidas, transporte, celular) es su primera lección.
3. Mide contra el día de la quincena
Llevar 80 % de la bolsa el día 4 no es lo mismo que el día 14. Compara lo gastado contra los días que van: si gastas más rápido que el calendario, todavía estás a tiempo de corregir.
4. Cierra cada quincena
Dedica 15 minutos al cierre: qué bolsas se pasaron, qué sobró y a dónde va lo que sobró. Así la siguiente quincena empieza mejor.