El domingo (o la mesada) es dinero para gastar. Está bien para empezar, pero no enseña a planear: llega, se gasta y se vuelve a pedir. El siguiente paso es darles una parte real del presupuesto de la casa.
Empieza con algo que ya pagas
El transporte a la escuela, la recarga del celular o sus salidas con amigos ya salen de tu bolsillo. En vez de darles el dinero cada vez, dales una bolsa por quincena y que ellos la administren.
Que vean el golpe antes de gastar
La lección más valiosa es ver cuánto queda antes de comprar. Si van a pasarse, que decidan: esperan, toman de su ahorro o te lo piden con un motivo.
Deja que se equivoquen poquito
Pasarse por $100 en las salidas de una quincena es barato comparado con pasarse en la tarjeta a los 25. Platíquenlo en el cierre sin regaño: qué pasó y qué harán distinto.
Lo que sobra, para su meta
Si lo que les sobra se va a su ahorro para algo que quieren, aprenden que administrar bien tiene premio.